El papel de la educación en un sistema de cuidado: Ayuda efectiva para niños con problemas emocionales y de conducta

Resumen Principal (Volumen III) 

Introducción

Niños con Serios Trastornos Emocionales

Metodologia

Prácticas Prometedoras que Involucra la Educación en el Sistema de Cuidado

Resultados Comparativos entre Sitios en Relación al Desarrollo de Sistemas de Cuidado

Conclusion

Volver al Volumen III

INTRODUCCIÓN
La mejora de resultados para los niños con serios trastornos emocionales depende no sólo en mejorar sus escuelas y oportunidades para aprender, sino también en promover una colaboración efectiva entre otras áreas críticas de apoyo: familias, servicios sociales, salud, salud mental y justicia juvenil. Desarrollar un sistema de colaboración presenta un gran desafío — debido a las diferentes prioridades de sistemas, objetivos, estructuras y modos de operar — los resultados de dicha colaboración a favor de los niños con serios trastornos emocionales y su familias incluyen una mayor retención en las escuelas, y un mejor desarrollo educacional, emocional y de conducta.

Nuestro estudio examina los esfuerzos, experiencias y resultados en tres sitios urbanos que han luchado, con cierto éxito, para superar los obstáculos al crear un sistema de cuidado1 comprensivo con la escuela como base.


1 El sistema de cuidado es un conjunto de servicios que incluye los de salud mental y otros necesarios, organizados alrededor de una red coordinada, para satisfacer las necesidades diversas y cambiantes de niños y adolescentes con serios trastornos emocionales y sus familias.

 

volver al principio NIÑOS CON SERIOS TRASTORNOS EMOCIONALES
Los niños con serios trastornos emocionales pueden ser candidatos para recibir educación especializada y servicios relacionados bajo el Acta de Educación de los Individuos Discapacitados (Individuals with Disabilities Education Act, IDEA); sin embargo, aunque investigadores de la salud mental estiman que hasta un 19 por ciento de la población estudiantil exhibe síntomas de serios trastornos emocionales, solo un uno por ciento son identificados y referidos para aprovechar los servicios de apoyo necesarios.

En efecto, los datos de la evaluación nacional del Centro de Servicios de Salud Mental (CMHS) reiteran el punto que muchos niños y jóvenes con serios trastornos emocionales no están recibiendo servicios educacionales especiales.

Los estudiantes identificados por las escuelas con serios trastornos emocionales son, por lo general varones, mayores de 13 años, y que pertenecen a familias con ingresos anuales de menos de $ 12,000. Muchos proceden de hogares con solamente el padre o la madre, y niños y jóvenes de descendencia afro-americana componen el mayor porcentaje de este grupo. Debido a que estos estudiantes no reciben la gama completa de servicios necesarios, por lo general no alcanzan resultados escolares óptimos.

Específicamente, los estudiantes con serios trastornos emocionales aprueban menos materias; faltan más días de clase; tienen calificaciones más bajas; son retenidos en el mismo grado, y abandonan la escuela más frecuentemente que otros estudiantes con discapacidades.

Satisfaciendo las necesidades de niños con serios trastornos emocionales

El sistema educacional ha luchado para adaptarse a las necesidades de los niños con serios trastornos emocionales para integrarlos efectivamente a las clases regulares. IDEA (el Acta de Educación para Individuos Discapacitados) fue aprobado, en parte, para dirigirse al hecho de que más de un millón de niños con problemas de conducta eran excluidos de las escuelas públicas debido a su conducta y a la falta de servicios para satisfacer sus necesidades individuales.

IDEA, aprobado en 1975, establece que todos los niños con discapacidades tienen el derecho a recibir educación pública gratis y adecuada. El acta ofrece recursos monetarios y asistencia en la creación de políticas a los estados para proveer servicios de apoyo apropiados (como consejería y transporte) a los estudiantes con necesidades especiales. En 1984, el Congreso autorizó al Instituto Nacional de Salud Mental a que comience el Programa de Asistencia a Niños y a la Adolescencia (Child and Adolescent Service System Program, "CASSP") para ayudar a los estados en el desarrollo de sistemas comprensivos de cuidado para niños y jóvenes con problemas emocionales.

Sin embargo, ni IDEA ni CASSP ha tenido mayor impacto en la educación de los niños con serios trastornos emocionales, como observó el Congreso al reautorizar IDEA en 1990. Como resultado, el Departamento de Educación de los Estados Unidos desarrolló la Agenda Nacional para Alcanzar Mejores Resultados para los Niños y Jóvenes con Serios Trastornos Emocionales. Los objetivos de esta agenda incluyen la ampliación de oportunidades positivas de aprendizaje, el fortalecimiento de las escuelas y comunidades, la atención a los aspectos de diversidad, la colaboración con las familias, la promoción de una evaluación adecuada, la provisión de un continuo de desarrollo de capacitación, y la creación de sistemas comprensivos de colaboración.

El rol de la educación en un sistema de cuidado

La educación juega un papel crítico en el desarrollo de los niños. Experiencias positivas de aprendizaje contribuyen a prevenir problemas emocionales y de conducta. Además, las escuelas proveen el ambiente lógico para la temprana identificación de los niños que corren el riesgo de serios trastornos emocionales, y para la suministración efectiva de servicios. A pesar de este reconocimiento, un estudio realizado en 1992 encontró que las escuelas están mínimamente involucradas en los sistemas de cuidado.

Hay mucho por aprender acerca de cómo involucrar a las escuelas en el sistema de cuidado. En diciembre de 1997 y febrero de 1998, grupos de enfoque compuestos por personal que recibieron subsidio del programa de CMHS definieron preguntas clave referente a este tema. Esas preguntas siguen a continuación:

  • ¿Cómo establecer una real asociación con las escuelas?
  • ¿Cómo proveer servicios preventivos para niños y jóvenes quienes aún no han sido identificados con serios trastornos emocionales?
  • ¿Cómo conseguir que el personal escolar acepte las estrategias de servicios múltiples coordinados?
  • ¿Cómo obtener la participación de las agencias locales de educación en el sistema de cuidado?
  • ¿Cómo crear oportunidades para que los padres colaboren como socios con las escuelas?
  • ¿Cómo ayudar al personal de la escuela a sentirse seguro fuera de su ámbito normal?
  • ¿Cómo impactar los servicios y programas de la escuela?
  • ¿Cómo integrar los "planes" de una variedad de agencias y socios?

Los temas propuestos por estas preguntas son relevantes al analizar prácticas prometedoras empleadas por asociaciones selectas de CMHS.

 

volver al principio METODOLOGIA
Tres sitios fueron escogidos para participar en esta monografía después de un análisis cuidadoso de la literatura sobre prácticas educacionales prometedoras y sistemas de cuidado en ambientes educacionales. Varias pautas o normas se utilizaron para esta selección. En primer lugar, fueron seleccionados de entre un grupo que estaban al final o cerca del final de su ciclo de cinco años de recibir subsidio de CMHS. Esto nos permitió examinar los éxitos y obstáculos que los sitios enfrentaron a través del tiempo y también ver cómo los administradores de esto sitios desarrollaron y evolucionaron sus programas e interacción entre las agencias al tratar temas o asuntos específicos. En segundo lugar, fueron nombrados por individuos con conocimiento acerca de la educación en todos los sitios. En tercer lugar, información recogida sobre los programas sugería que estaban obteniendo resultados positivos. Otros criterios incluidos fueron: si la asociación estaba trabajando en un ambiente urbano; el uso de escuelas locales y la comunidad como base para los servicios; y la integración tanto de las familias como de proveedores(v.g., educación, justicia juvenil, servicios sociales, salud, y salud mental) en su asociación. Dos investigadores visitaron cada sitio, y grupos concentrados, entrevistas y observaciones fueron efectuados con una variedad de interesados, incluyendo administradores de programa, clínicos, maestros, miembros de familias y niños. Además de estas visitas, los investigadores recogieron información de otros sitios de CMHS, incluyendo escuelas y funcionarios estatales y de condado en Eugene, Oregon; condado de Stark, Ohio; y Vermont.

 

volver al principio PRÁCTICAS PROMETEDORAS QUE INVOLUCRA LA EDUCACIÓN EN EL SISTEMA DE CUIDADO
Como indicamos anteriormente, la colaboración entre proveedores de servicios que ayudan a los niños y jóvenes con serios trastornos emocionales es difícil. Sin embargo, la colaboración es posible y se ha mostrado efectiva en mejores resultados para los niños. Para ver qué era posible, este estudio examinó tres sitios urbanos subsidiados por CMHS que han luchado y han comenzado a sobreponerse a los obstáculos de la colaboración. Los sitios están ubicados en Baltimore del Este, Filadelfia del Sur y Rhode Island. El hecho de que éstos son sitios urbanos era particularmente crítico ya que la literatura analizada encontró que la investigación enfocada en las prácticas prometedoras con base en las escuelas normalmente ignora el contexto urbano donde los educadores y proveedores de servicios consideran los obstáculos especialmente tremendos. La monografía está enfocada en estos ambientes a fin de desarrollar la base de conocimiento con respecto a las intervenciones en contextos urbanos.

Los tres sitios

La Asociación de la Familia de Filadelfia del Sur, Filadelfia, Pennsylvania

La Asociación de Filadelfia del Sur, patrocinada por la Oficina de Salud Mental Sector Niños de Filadelfia (Children’s Unit of the Philadelphia Office of Mental Health), es un esfuerzo cooperativo involucrando mas de una docena de grupos, incluyendo agencias que prestan servicios a toda la ciudad, grupos de abogacía familiar y el distrito escolar de Filadelfia. La asociación provee una variedad de servicios y apoyo a los niños con serios trastornos emocionales y sus familias. Un aspecto clave de cómo la asociación encara la implementación de un sistema de cuidado efectivo es el énfasis en la provisión de los servicios de salud y conducta con base en la escuela que sean comprensivos, de caracteres preventivos, dirigidos por la familia, integrados y flexibles. Trabajando en el apoyo de la asociación están los especialistas en educación y consulta (E&C), quienes son profesionales de salud mental, y administradores de casos intensivos (ACI), que son clínicos entrenados en salud mental. Trabajan en las escuelas con niños con serios trastornos emocionales y sus familias proveyendo apoyo comprensivo.

La Asociación de Salud Mental de Baltimore del Este, Baltimore, Filadelfia

La Asociación de Baltimore del Este fue desarrollada en 1993 por una asociación de líderes locales, de la ciudad y del estado, incluyendo representantes de agencias urbanas; departamentos de estado; y otras entidades privadas y públicas (v.g. la Universidad de John Hopkins, la Universidad de Maryland, Familias Juntamente Involucradas, y la Asociación para el Enfermo Mental). Los programas centrales de servicios de la Asociación para proveer asistencia a los niños con serios trastornos emocionales y sus familias incluyen la Unidad de Coordinación de Recursos Familiares, una unidad para pacientes ambulatorios, y el Programa Basado en la Escuela. Cuatro principios guían el trabajo de la Asociación: los sistemas de cuidado deben centrarse en el niño y la familia; las necesidades del niño y la familia deben dictar el tipo y la mezcla de servicios; los sistemas de cuidado deben delegar en las comunidades locales la responsabilidad de tomar decisiones; y los servicios deben ayudar a las familias a capacitarse a sí mismas para alcanzar el más alto nivel de participación en la vida de la comunidad.

Proyecto ALCANCE, Rhode Island

El proyecto de Los Recursos Efectivamente Adjudicados a Niños (REACH) está enfocado en los niños y jóvenes que cumplen las normas de CMHS para trastornos emocionales severos y de conducta y sus familias, incluso cuando no cumplen los requisitos estatales. Un conjunto preciso de principios define cómo REACH sirve esas necesidades. En primer lugar, la meta principal del proyecto es identificar y proveer una secuencia completa de servicios para los niños y jóvenes con serios trastornos emocionales y de conducta. En segundo lugar, la provisión de servicios debe ser altamente flexible, dirigido por el niño y la familia, y basado en la comunidad. En tercer lugar, los servicios también deben consistir de colaboración entre agencias públicas y privadas, y deben ser planificadas en una manera culturalmente pertinente para un máximo acceso y suministro. REACH es un programa que abarca todo el estado, funcionando en todos los territorios de Rhode Island, cada uno con su Consejo de Coordinación Local (CCL) responsable de implementar el sistema de cuidado en las comunidades dentro de cada región.

 

volver al principio RESULTADOS COMPARATIVOS ENTRE SITIOS EN RELACIÓN AL DESARROLLO DE SISTEMAS DE CUIDADO
Los programas perfilados aquí ilustran tanto las complejidades y las recompensas de establecer sistemas de cuidado basados en la escuela. Nuestras visitas a las asociaciones revelaron prácticas que eran comunes a las asociaciones, y evidentes en su éxito. A continuación se mencionan seis prácticas que parecen ser parte integral al éxito de los sistemas de cuidado:
  • El uso de clínicos y otros proveedores de apoyo en las escuelas para trabajar con estudiantes, sus familias, y todos los miembros de la comunidad escolar, incluyendo maestros y administradores.
  • El uso de los servicios múltiples coordinados con base y enfoque escolar para el apoyo del aprendizaje y la transición.
  • El uso de administradores de casos con base en las escuela. Los administradores de casos ayudan a determinar las necesidades; ayudan a identificar metas, recursos y actividades; sirven de enlace entre los niños y sus familias con otros servicios; controlan los servicios para asegurar que están siendo suministrados adecuadamente; e intervienen para efectuar cambios cuando son necesarios.
  • La provisión de programas de prevención e intervención temprana a través de la escuela. La prevención ayuda a los estudiantes con problemas emocionales y de conducta o que están en peligro de desarrollarlos, adquirir la destreza y aprender a comportarse de tal manera que les facilite el seguir las reglas de la escuela y disfrutar de resultados académicos y sociales positivos. La intervención temprana permite a las escuelas proveer a los estudiantes el apoyo y el entrenamiento necesarios para controlar su conducta mas exitosamente.
  • La creación de "centros" dentro de la escuela para proveer apoyo a los niños y jóvenes con problemas emocionales y de conducta y sus familias. Los estudiantes en los centros se relacionan con personal comprometido quienes pueden ayudar a los estudiantes y sus familias a conectarse con sistemas de cuidado para satisfacer sus necesidades.
  • El uso de mediadores o abogados de la familia para fortalecer el rol y la autoridad de los miembros de la familia en el cuidado y educación de sus niños. Los tres sitios estudiados han capturado el poder que trae a sus programas comprensivos el involucrar miembros de la familia.

 

volver al principio CONCLUSION
Es posible mejorar los resultados para los niños con serios trastornos emocionales. Mientras que muchas escuelas urbanas fracasan en ocuparse de las necesidades de la salud mental de sus estudiantes, los esfuerzos de la Asociación de Filadelfia del sur están contribuyendo a desarrollar prácticas con base en las escuelas que atienden a las necesidades de la salud mental de sus estudiantes. En forma similar, mientras que muchos han descontado la posibilidad de que "familias pobres, con múltiples problemas" sean capaces de mantener sus niños, los esfuerzos de Baltimore del Este ha posibilitado a madres luchando con HIV y adicción jugar un papel saludable y un rol activo en la colaboración con las escuelas y clínicos para desarrollar, implementar, y controlar intervenciones a favor de sus niños, mientras que mejoran las calificaciones y la conducta de sus niños. Finalmente, mientras que el 56 por ciento de los estudiantes con serios trastornos emocionales nacionalmente abandonan la escuela, sólo un 5 por ciento la abandona en Narragansett, Rhode Island.

No es fácil cambiar los resultados para los niños con serios trastornos emocionales. Requiere:

  • Una fuerte capacidad en los hogares, las escuelas y las comunidades para cuidar y ocuparse de las necesidades de los niños con serios trastornos emocionales y sus familias;
  • Oportunidades de aprendizaje y apoyo que sean robustos y adecuados para facilitar a los jóvenes usar sus habilidades en el hogar, la escuela y la comunidad;
  • Esfuerzos creativos para aceptar como también ocuparse de diversidad;
  • Persistir en la colaboración con las familias;
  • Evaluación, planificación y control de todas las intervenciones por niños y las familias;
  • Continuo desarrollo y entrenamiento del personal que permite a los individuos a colaborar y dominar nuevas maneras de hacer cosas; y
  • Un sistema de cuidado comprensivo y uniforme que provee servicios centrados en el niño y la familia, apropiados y culturalmente pertinentes.

Los tres sitios aquí examinados han comenzado a implementar esta cosas. De esta manera han producido resultados que han conducido a la institucionalización a nivel escolar, y a incrementar los servicios a nivel de la ciudad (Filadelfia) y el estado (Rhode Island)

Volver al Volumen III: El papel de la educación en un sistema de cuidado:
Ayuda efectiva para niños con problemas emocionales y de conducta

CECP Home Volver a la Página Principal del Centro para la Colaboración y Práctica Efectiva.

Send E-mail Preguntas? Comentarios? Escribe al CECP.